Mirentxu Álvarez, concursante de "Gran Hermano 10", mantuvo ayer una charla con los internautas de la web Diario Vasco. Por su interés, reproducimos a continuación parte de la entrevista.

¿Tienes pensado seguir en la televisión? ¿Te han propuesto alguna oferta?

Me han propuesto colaborar en un programa, pero no lo he aceptado porque era vivir cinco días en Madrid. Si hubieran sido dos días sí que lo hubiera aceptado. Estoy detrás de que me puedan coger para una serie. Cuando me jubilé, me metí en interpretación y me encanta, y como para ese saber hacen falta todo tipo de edades, me encantaría.

¿Te has sentido embajadora de Donosti? ¿Crees que te mereces el Tambor de Oro por la repercusión que has dado a la ciudad?

No, en absoluto. Hay que hacer muchos méritos para llegar a eso. Sí que me siento orgullosa de ser vasca y he hablado de Donosti muchísimo, sobre todo en los paseos que hacía por el jardín.

¿Qué te dice la gente por la calle?

Ay... Eso es lo que vale. Todo son halagos. Pensaba que gente de mi edad sería la más identificada, pero pero también ha habido gente muy joven. Me adoran, y estoy muy emocionada. No sabía que iba a tener tanta repercusión. Y no me lo merezco, porque yo he sido como soy. No ha habido nadie que me haya dicho cosas feas.

Mercedes Milá siempre me ha parecido una gran profesional, pero, ¿no te parece que este año ha tenido demasiados favoritismos? No me ha gustado nada su actitud.

La veo una gran profesional, sin duda, pero para mí sí que ha sido un poco parcial este año. Cuando yo estaba dentro de la casa tuvo muchos elogios para mí, pero al salir, no sé qué pasó. He notado que le he debido hacer mucho daño, porque me he sentido no correspondida. Le he tenido que hacer algo y quisiera que me lo dijera. No estoy resentida, porque es su trabajo, pero me he sentido más atacada que otras personas.

Si te encuentras con Mercedes en un bar...

Pues no pasa nada. Iré, le daré un beso y charlaré con ella. Ella ha hecho su papel, es un monstruo de la televisión. Fuera de "Gran Hermano" no hemos tenido relación alguna.

Me pareció muy grave la frase de Mercedes en la que dijo que tú habías envenenado a Julito cuando salió de la casa. No sé cómo se lo permitiste. Te tenías que haber ido del plató como en el debate final.

Yo no he envenenado a nadie. Julito se estaba aguantando, y lo que no dijo dentro, lo soltó al despedirse de los que quedaban en la casa. Yo le dije a él que Liz se había comportado de manera falsa. Lo mismo le dijeron Palomares y el resto de compañeros. En el debate me marché porque me dio la sensación de que se estaban mofando de mí con los videos. Lo vi como un circo romano. Que me saquen el video de cuando me hice pipí, vale, pero que la presentadora me diga que me va a llamar Mirentxu la meona, pues no. Además, mi contrato había acabado. Si no hubiera sido así, habría hecho de tripas corazón y me habría quedado.

Creo que tu mal comportamiento con Iván te restó puntos. ¿Te hablas con él?

Quisiera saber en qué momento me comporté mal con Iván, porque no lo sé. No es mala persona, pero hay algunos comportamientos que no son muy justos para la convivencia. En convivencia tienes unas obligaciones, y ahí es cuando chocas. Pero no me comporté mal con él en absoluto.

¿Cambiarías algo de lo que has hecho, tanto en la casa como en los debates?

No, en absoluto. He sido yo. Ahí dentro la gente no creo que actúe, porque hasta la persona que ha podido estar haciendo un monólogo hacia la cámara, no ha estado actuando, sino que es así. La inmensa mayoría de la gente que ha entrado este año es estupenda. Orlando hizo una fiesta la semana pasada y nos invitó, fue ideal. Ese chico es una bellísima persona.

Te criticaron porque supuestamente servías menos comida a Iván and Company que a los demás...

Siempre he pedido que me presenten el video donde dicen que yo le di un cazo menos. Unos 15 días antes de acabar GH, yo ya estaba fuera y oí a Iván decir que siempre se acordaría de la persona que le había hecho esas lentejas y de la cantidad... con eso ya digo todo.